Nací en una pequeña ciudad, digo, un especie de pueblo que busca a toda costa expandir sus fronteras, Santa Marta, en el Magdalena, Colombia.
Soy del calor aunque me guste el frío, en la mañana es ir a la playa, en la tarde comer en parte de la falda de la sierra nevada de santa marta, Minca; un corregimiento especial y querido por el sector del magdalena, santa marta y hasta muchos turistas, y terminar en las nubes en algún hostal en la sierra nevada de santa marta.
Sin mencionar los ríos ocultos en cada rincón de este pedazo de tierra o sea mejor dicho, hay de todo para pasarla bien y me gustaría ser yo quiero pueda brindar ese punto de vista, pero en este primer episodio nos centraremos en un lugar que queda «cerca de minca», la Tagua, un lugar dónde se podría decir, vamos los pelaos y mi persona a despojar lanmente y desestresar del angustiante calor que a veces abraza a Santa Marta, pero todo hecho con cariño, un iPhone 12 en producción total, y no siendo más, espero les guste y puedan verlo completo. Recuerden, es solo un episodio piloto de un intento de documentar mi vida, no crean que estoy filmando una película de superación personal, nada de esas cosas. Para nada.
Pero volviendo al tema, a veces no somos conscientes de lo afortunados y afortunads que somos de tener estos parches en una ciudad que desde sus inicios tristemente ha sido saqueada, pero es tema de otra conversación, quiero basarme en todo lo que me ha entregado este rincón del Caribe Colombiano.
De parte de este humilde servidor. XX/07/2025, Santa Marta, 500 años
Psdta: no tiene porque ser perfecto, con empezar… es suficiente.
– andre.
